Toda adicción es una necesidad de consumir alguna sustancia ó realizar actividades que producen tener una conducta adictiva con el último fin de sentirse bien.

Las adicciones pueden ser de varios tipos:
a).- A sustancias químicas legales como el alcohol, el cigarro,la cafeína. A sustancias ilegales como la cocaína, la marihuana, las anfetaminas, etc.
b).- Conductas obsesivas a juegos de azar, la pornografía, a las compras, a comer ó no comer, etc.
c).- La co-dependencia que es la adicción al adicto (a).

La sensación de bienestar o placer que produce el consumo de las sustancias ó las conductas es provocada por transformaciones bioquímicas en el cerebro, de tal manera que la ausencia del consumo de las sustancias ó de las actitudes obsesivas provoca el efecto contrario: malestar generado por la carencia de químicos que alivien la tensión.

El placer que provoca la adicción al adicto es poco duradero y según transcurre el tiempo, el placer es menor. Esta insensibilización progresiva se denomina tolerancia. Si las drogas se usan como un escape de problemas que no se saben resolver, la probabilidad de adicción es mucho más alta que si es por motivos lúdicos. Aunque siempre hay, en mayor o menor medida, problemas psicoemocionales, neurológicos, fisiológicos y biológicos.

Algunos ejemplos de adicciones son:
 

Alcoholismo
Tabaquismo
Toxicomanía
Ludopatía
Adicción al sexo
Adicción al trabajo
Adicción a la pornografía
Adicción al Internet
Adicción a la comida
Adicción a las compras
Las características de un adicto son:
Obsesión
Falta de control
Consecuencias negativas
Negación


El Capellán Julio César Díaz Torres oriundo de Caracas Venezuela fue el tercer hijo de un matrimonio de clase media que desde temprana edad sufrió por el problema del alcoholismo de su padre, debido a esto su carácter se transformó en una rebeldía continua que le ocasiono ser expulsado de diferentes escuelas hasta que a la edad de 12 años abandono su hogar y se dedico a consumir alcohol y drogas, afortunadamente dentro del caos que era su vida nunca abandono por completo los estudios lo que lo mantuvo en un precario equilibrio, cuando cumplió 20 años se traslado a Europa con la intención de estudiar la carrera de Filosofía y Letras, y seguir practicando la lucha Olímpica en Barcelona, España. Pero debido a que solo contaba con $200.00 dólares americanos y ese era el costo de la matricula en la Universidad se vio forzado a renunciar a su intención original. De regreso a su país natal ingresa a la Universidad Pedagógica de Venezuela y empieza a participar en grupos estudiantiles que participaban en diferentes movimientos políticos y sociales en donde siguió con sus hábitos adictivos.

Afortunadamente su inquietud de superación lo llevó a Norteamérica en Julio del 80 en donde conoce a su esposa Donna y 6 años después debe de ser internado por su adicción al alcohol cuando regresó a su casa tuvo un altercado con Donna por motivos religiosos pues él era ateo y su esposa es Cristiana, en ese tiempo él finalmente entrega su vida a Dios y termina la licenciatura en Filosofía y Letras, sumando ésta a su carrera de Licenciado en Administración de Empresas. En ese entonces tuvo la necesidad de regresar a Venezuela para someterse a tres intervenciones quirúrgicas en la espalda y al regresar a Estados Unidos se mudan al sur de California y empieza a estudiar una Maestría en la Universidad de Loma Linda de una carrera llamada Ministerio Clínico para Capellanes a una semana de la graduación llevaron a su hijo de emergencia a un hospital y le descubrieron un tumor en el cerebro, lo operaron y tiene que tomar cinco diferentes tipos de hormonas para sobrevivir. Hoy ya está creando dos hormonas y el Capellán le da gracias a Dios por este milagro.

 

Cuando se graduó empezó a trabajar en tres diferentes hospitales y es en ese tiempo cuando conoce al Dr. David Abbey quien le preguntó si estaba dispuesto a venir a Los Cabos a llevar a cabo unos seminarios para combatir las adicciones y él aceptó. Recuerda que el primer grupo inició con diez personas y de esa manera encuentra un sentido social a su vida que lo ha llevado a ayudar a cientos de jóvenes con problemas de adicción. Desde hace cuatro años participa en Los Cabos en terapias de rehabilitación en coordinación con el Consejo de Integración Juvenil que encabeza en la región el Señor Carlos Álvarez González y que ha ayudado a centenas de jóvenes a superar diversas adicciones que desafortunadamente se han incrementado en forma alarmante en la zona de Los Cabos hasta llegar a ser uno de los problemas de salud pública más serios.

Su propia vida y los estudios que ha tenido le han ayudado a la mejor comprensión de los fenómenos sociales que llevan a los jóvenes a recurrir a algún tipo de adicción para tratar de obtener a través de las mismas un estado de euforia y olvido de sus problemas que les haga mas llevadera su existencia.

Gracias a la ayuda y apoyo que ha encontrado en su esposa la Abogada Donna Lee Díaz y de su hijo Tomás Francisco Díaz, él se ha podido dedicar de tiempo completo a ayudar a las personas con problemas de adicción.

En estos cuatro años han participado alrededor de 600 personas en los seminarios de cuatro semanas. Se han graduado unas 340 aproximadamente. Esto significa que este tipo de terapia tiene mas de un 50% de éxito comparadas con otras; pues la que más se le acerca es la que se imparte en Alcohólicos Anónimos y tiene un 30% de efectividad lo cual la convierte en una de las que ofrece mejores resultados hasta ahora. Un pilar fundamental en esta actividad ha sido el Señor Carlos Álvarez pues ha sido la persona que siempre ha estado buscando apoyos de todo tipo para sostener y llevar adelante los seminarios de rehabilitación. De hecho el Señor Álvarez presta el lugar en donde se llevan a cabo las pláticas en Cabo San Lucas. Y tiene el plan de construir en un terreno de ½ hectárea en San José del Cabo un lugar con instalaciones adecuadas para atender a las personas con este tipo de problemas.

En Los Cabos es alarmante el aumento de conductas adictivas empezando a manifestarse en niños desde los 10 años, sin tener un límite de edad.

Las bases principales de los seminarios son: la académica, la experimental (sus propias experiencias) y la espiritual con la lectura de la Biblia y su aplicación en la vida diaria de las personas que acuden a las pláticas.

Para mayor información llame al teléfono celular 044-624-1103748 ó al teléfono convencional 14-22701 ext. 108 con el Señor Carlos Álvarez.

 
 
 

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